viernes, 23 de agosto de 2013

El Caracol...

En un dorado lugar del mundo,
un caracol me esperaba,
para contarme con certeza,
la misteriosa maravilla del mar,
los secretos más profundos,
de un loco amor, azul violeta,
de un horizonte de fresas,
que  endulzó sus anhelos
del amor fugaz, devoto perfecto.  
Una entrega, un despojo,
dónde se quebró su corazón,
bordado de espuma de hiedras,
y descansó en plenilunios
donde sólo se forma parte,
de un  cielo sin fronteras.


II


En los juegos locos del sol.
el encontró su respuesta,
fue en un simple rasguño
de un sol, empapado en augurios
con un balcón de fogosas lenguas.
Se dejó adormecer sincero
con nanas de  amor eterno….
¡inútil idea de una vida plena!!!…
Estéril epopeya de viejas guerras.


Ester Elena Johanson.--
21/08/2013.---