Es tan cierto, como la vida misma... esta que arrastro, desde que nací... Que es difícil, imaginar un mundo feliz solo accedemos, a este que nos destroza, lleno de ambición y sin rosas....
Sembramos sobre la tierra la vida, con esperanza de un mundo mejor, y ¡frente a nos!, desde el imperio, nos sentencia, la desgracia y el dolor.
Disfrazados de soberanos traje, corbata, y poder... están ellos, los siniestros, acechando desde el terror, ¡vampiros!! De vuelo experto. ¡Nada podemos decir!! Nada podemos defender, solo atinamos a huir, de sus garras de alimañas. Y miramos nuestra tierra, con el corazón hecho trizas y nudos en la garganta.... Solo podemos escondernos de tanto perro egocéntrico, asesinos ensañados con sus huesos, ¡no dan chance ni a los muertos!!!! Nos hemos quedado... sin preceptos, nada nos ha quedado, sin contagiar... nada nos han dejado, sin corromper, solo somos las florcitas del nicho... de la vergüenza de un mundo cautivo, del ejercicio del ningún derecho...
Existen palabras, para expresar locura, existe una clave, para soñar alegrías... empecinada búsqueda de la hermosura, una vida, llena de ternura y fantasías... ¿Es que hay llaves que nunca usamos?... ¿Es que hay cerraduras aún cautivas? ¿Hay cumulonimbos de severos grises, acechando en cuevas escondidas??? Un sol dorado, de intensos oros viejos, acaricia tibio, arcanos huesos de siglos, ¿qué será de ese polvo perdido... cuando, nuestro ardiente sol, duerma en oscuro silencio? ¿Qué verdad esconde la luz de la luna, prisionera, de un extraño sortilegio, que la domina e ilumina?... Será tal vez, portal de un mundo cierto... Un planeta donde habitan algarabías... ¿un mundo sin tristezas, ni dolor? Donde las sombras, danzan enloquecidas, ¡Inexplicable tormento empecinado, en caminar, cada día a nuestro lado!!... Silencios eternos, inmutables, se yerguen, sobre “nos”...por siglos... La mente del hombre torturado, habita la tierra, desde siempre... ¡buscando!!!... ¡buscando!!!... "La soñada verdad perdida"...
I Que extrañas ausencias juegan, en este casino de afectos, juega, el destino de banca, y algunos, siempre salimos perdiendo...
Nadie sabe quien reparte, juegan, una vida, sin saberlo; ¿Sádicos?... ¿indiferentes?, ¿sorteos?.... ¡Vaya Ud. a saberlo!!! Lo cierto, es que en los repartos perdemos.
Imposible entender... aceptar... injusticias terminales, porqué, nacer sin madre... ¡es tremendo!! Es nacer en medio del tormento.
Uno vive como un perrito faldero, saltando por un afecto, un cariño, que no llega, ni sospechamos tenerlo, y cuando llega la noche, el frio, el miedo, es un único compañero... "el deseo"... "ese" que te da un beso, muchas veces, imaginado, entre lagrimas y accesos...
Es triste ser un niño solo... abandonado al destino, pero mucho más triste es, ser un niño, sin dueño...
Es triste saber que fuiste un aborto, “frustrado”, por situaciones legales... Es triste saber... que viajas, por la vida sin madre Pero más triste es saber, que no crecerás... que serás siempre, titular del obsoleto, porque no supiste ver que eres, El hijo especial del universo.......
Es Zulema, viejecita, "arrugada", pasa, como un gusano que frena, sus ojitos...son celestes... y sus mejillas, dos fresas...
En su carita morena, sus ojos, son dos diademas... que de alegría, te envuelven, desde su mirada tierna,
Ella vive en un ranchito, bajo un cielo, de solcitos, y cuando la lluvia arrecia, se resguarda en los aleros, “esos de su ranchito”, donde dos horneros, se aman el día entero, entre hermosas azucenas.
Por la mañana temprano, cuando aún, reina el lucero, ella enciende un fogón de leña, lleno de brasas que estallan, en una llama, soberbia... y calienta el matecito... y así comienza su día... sorbito a sorbo, junto a Jacinto... que es un perro callejero manso, tranquilo, tierno, que la cuida del ajeno...
En su ranchito, Zulema, supo parir siete hijos... y fueron sol, luz y gemas... bellas frutas de su paraíso... que ella cobijo en su nido.
Trabajo a la par del sol... ¡A la tierra, dió su belleza! y allí crecieron sus niños, llenos de amor y pobreza. ¡Jamás se le oyó una queja!!! Cantaba, mientras hervía, la olla con un puchero, y todo, fue un gran milagro ¡verlos crecer cada día!... buenos, fuertes y sanos,
Y...Se los dió a su Argentina...
La muerte un día, llevó, a su pequeño Matías, se lo entregó a unas islas, en una guerra, perdida, que le robo la alegría... mientras ella escondía, su tristeza ya eterna.. Solo se permitió rezar, entre tibias madreselvas. Cuando los niños dormían...
Luego la vida maldita, fue arrancando, lentamente, cada uno de sus retoños, y así transcurrían sus días, secándose, cual rama herida, como un árbol que de sed moría... en un país sin retorno...
Nunca supo de holguras, ni banquetes en su mesa, una vaca y tres gallinas, fueron su mayor riqueza y el bosque le dio la leña, para calentar la pieza, donde los niños dormían, bajo una manta gruesa.
Hoy sus mañanas son serias, ¡ya no canta!... ¡ya no reza!... solo peina, su blanca cabellera y sonríe con tristeza, a su fiel Jacinto, que duerme, soñando bajo la mesa.
¡Nada tiene!... ¡nada debe!!!... Sus hijos, buscando progreso a tierras mejores, partieron... Ella come cuando puede, sus verduras, ¡no siempre crecen! sus gallinas ya... están ¡tan viejas! que sin ganas picotean... recordando bellas épocas, donde sobraban gusanos, y la tierra era esplendida, tanto extranjero cercano, tanta soja cada año, la dejaron yerma y seca...
Los pájaros se han callado, ya no trinan en su patio, como si supieran ,¡Respetan! el dolor de la Zulema... que lucho la vida entera, por una patria traidora... que le robo sus tesoros... que hoy... ya enferma y vieja, resiste sola, las penas, en un país inhumano. Dónde el dolor es moneda, con que viven los hermanos, viejos, pobres y olvidados... envueltos en la miseria... Ester Elena Johanson.- Nancy.- 12.05.2012.-
Cuando llegue a este planeta... sólo traía mis manos una mente inquieta.... Y urgencia de sentar verdades, Hoy, que la vida, danza prometeica... llevo, cada fibra de mi cuerpo, alimentada de dolor y piedades... Me minó la vida... un amor sujeto, y cuando solté las cadenas... solo recibí, reversos extremos, ¡Exceso de odios eternos! Hoy, que la sádica cadena, cumple su misión de sujetar, ¡Yo... a su alcance, jamás! Solo soy un trompo bueno, que no para de brincar... Y que cada noche llora... su incapacidad de entrar... en el cielo de los sentimientos, pintado, con azules de ultramar... Sé de memoria, mis textos... ¡lo que debo recitar!!... ¡como subirme al plató! o como fugar en "off"... Sé... hacer, mutis por el foro de cada día, y a mi antojo... pero lo que ¡no puedo!... es jugar, el juego "del... Entiendo" ¡vivo en esta realidad! no puedo... "no debo"... ni quiero jugar... un juego, que hace tanto mal...... No comulgo con sus términos... detesto el jarabe de verso ¡someterme menos!!... ¡Pero si sé pensar!.... y expurgar en este infierno.... y cuando huelo mentiras, me sublevo... peleo... me quiero cortar las venas... y me duele el corazón... ya no soporto tanto manoseo... ¡¡¡Porque idiota, no soy!!!...
y cuando otros van... yo, ¡ya voy de regreso!!!...
Paralizas mis dedos, encierras mi mente, no puedo escapar... te instalas, ¡tan dueña! Me llenas de llanto, y bañas mi rostro, de infinita pena, ¡Me inundas el alma!! Me hundes en cielos, oscuros, vacios, ajenos, me cabalgas dueña... ¡Desbocada, reinas!!... eres dique que desbordas, eres creciente que ahoga, realidad, inamovible, ¡Que oprimes eterna!!! ¡Ay!!! Preguntas montadas, en luciérnagas armadas, en caballos de tristeza.... y fuiste y eres, única realidad... hoy, y siempre, mi verdad… Mi tristeza extrema... Ester Elena Johanson.- Nancy.- 04/05/2012.-
¿Donde se fue la alegría??? Silenciosa... cabizbaja, un día se marchó quizás, enamorada, de algún otro sol, ¡nunca dijo adiós, solo partió!! Escondida, y dejó una lluvia húmeda bañando lánguidas flores, donando piedras al alma, que desoladas, lloran cada día. ¡Ella era, algarabía, luz, melodía!!! Los jardines con el alba, húmedos de perlado rociaron, la esperaban ansiosos, envueltos en bellas sinfonías, que despertaban... cantando, con un concierto de pájaros, al mismísimo sol, ¡aun dormido!!... Hoy... ya el jardín, no es el mismo, tampoco las aves... ¡tampoco mi vida! sus trinos, en el destierro descansan, en una niebla gris, de lagrimas saladas, es un paisaje, vestido de desesperanza. Alguien determinó este castigo, quizás por desamor, o descuido, el hombre mismo, selló su destino... Tal vez en un sucio viento llegó, este desamor que ahoga los sentidos, quizás... fue el cansancio de un Dios, que se dió por vencido y renunció, Pero la realidad es una sola... la alegría, las razones de reír, las ganas de vivir, han partido, y en este páramo absurdo, sin felicidad, ni esperanzas... solo las tristezas, danzan, la música del rudo castigo, terrible látigo continuo... que nos llena de frio... que nos condena a un incierto, y cruel destino....
Acá estoy...para ti, ¡por las dudas! sería hermoso saber... ¿que nos aguarda? ¿Que nos apura?... ¿de qué forma seguir??? Y solos venimos... solos nos vamos... tu mano al partir... ¿nos devolverá el ser?? ¿Nos dará un ancla?... para amarrar este velero. ¿Y qué hay del otro lado, de la frontera del miedo??? Todos cantamos, loas al amor.... todos damos por el amor, un cielo, pero dime tu pensador... ¿si ellos tienen miedo?... ¿tu no???...¡yo, si lo tengo!!... Ester Elena Johanson.- Nancy.- 07/05/2012.-