Mudas voces en el universo
juegan en el ausente, mudo espejo,
ciego cielo, terror inmenso…
Donde el corazón derretirá sus sueños.
¿Aún amamos, lo que sospechamos cierto?
¡No!… ¡Ya no lo queremos!!!
Porque las calles, hoy nos caminan el pelo,
y los besos, son ajenos…
Y nos hemos perdido el conocernos…
Ya no espero emoción, ni sentimientos,
ya no quiero beberte en un beso…
ya no sueño con seres de “Yo” intenso…
ya no existe, ni el averno, ni el vecino,
ni el sentido o lo que es nuestro.
Ya no espero, ya no siento, ya no quiero,
el mañana es un detestable supuesto….
Ester Elena Johanson.-
20/03/2014.-