Envuelto en pesado sobretodo negro,
apoyado como un rengo, sobre recuerdos,
camina un viejo... ¡sin infiernos! entero,
sin glorias, sin cielos, apesadumbrado,
vacío... Sólo refleja reflejos enfermos,
de sordas tristezas, de finales agonías.
Pasa junto a las fuentes sin sed,
junto a las aves, ¡sordo de sordera eterna!
confundido tambalea, buscando,
impreciso y confundido, bolsillos...
que imagina en su abrigo... éstos,
le niegan su existencia... ¡vacios!!!
Sus pasos de borracho sobrio,
le mezquinan el equilibrio. Tropieza.
Transparente, invisible, cautivo,
¡asume su inexistencia!...olvidado,
descansa, sobre un banco de piedra.
Mirando hacia arriba, ¡busca el otro cielo!
Entonces decidido, ¡abre una puerta
que sólo existe en su mente!!!...
y como un mimo de principios de siglo,
simula abrirla, y ¡no es un juego!...
Es una acción, de decisión y muerte...
y dando débiles pasos, ¡tambaleantes!
desaparece inexplicablemente...
Nancy Johanson.-
31/12/2011.
Hora 2.02.-
apoyado como un rengo, sobre recuerdos,
camina un viejo... ¡sin infiernos! entero,
sin glorias, sin cielos, apesadumbrado,
vacío... Sólo refleja reflejos enfermos,
de sordas tristezas, de finales agonías.
Pasa junto a las fuentes sin sed,
junto a las aves, ¡sordo de sordera eterna!
confundido tambalea, buscando,
impreciso y confundido, bolsillos...
que imagina en su abrigo... éstos,
le niegan su existencia... ¡vacios!!!
Sus pasos de borracho sobrio,
le mezquinan el equilibrio. Tropieza.
Transparente, invisible, cautivo,
¡asume su inexistencia!...olvidado,
descansa, sobre un banco de piedra.
Mirando hacia arriba, ¡busca el otro cielo!
Entonces decidido, ¡abre una puerta
que sólo existe en su mente!!!...
y como un mimo de principios de siglo,
simula abrirla, y ¡no es un juego!...
Es una acción, de decisión y muerte...
y dando débiles pasos, ¡tambaleantes!
desaparece inexplicablemente...
Nancy Johanson.-
31/12/2011.
Hora 2.02.-

