La casa duerme en el silencio vetusto y frio,
los duendes de la alegría, han partido...
se alejaron uno a uno, ¡se olvidaron aquí!...
las fantásticas aventuras, que vive la felicidad,
cuándo el amor es un rio, de maravilloso caudal.
Aquí en cada rincón, duerme una risa, un grito
de alegría, un lagrimón se ha quedado, igual,
que una lágrima de vidrio, prendida en un ventanal.
A veces, cuando el viento calla sus bríos, la risa,
estalla en los oscuros rincones de la casa...
y presiento que aun juegan por allí, mis niños,
en un tiempo detenido, por el dolor y sus estacas,
Cuánta crueldad... guarda el destino... ¡cuánta!!!
Como un cristal, parece que fuese a estallar,
mi herido corazón... y no hay respuestas,
en un cielo indiferente y sin estrellas...
sólo silencios... sólo ausencias... oscuridad total,
solo algún que otro brillo de una estrella que cae,
sola y lastimada, explota y parte a ninguna parte,
sólo se va... solo se ausenta de un cielo sin respuestas,
Nancy Johanson
25 de dic.2011.-
los duendes de la alegría, han partido...
se alejaron uno a uno, ¡se olvidaron aquí!...
las fantásticas aventuras, que vive la felicidad,
cuándo el amor es un rio, de maravilloso caudal.
Aquí en cada rincón, duerme una risa, un grito
de alegría, un lagrimón se ha quedado, igual,
que una lágrima de vidrio, prendida en un ventanal.
A veces, cuando el viento calla sus bríos, la risa,
estalla en los oscuros rincones de la casa...
y presiento que aun juegan por allí, mis niños,
en un tiempo detenido, por el dolor y sus estacas,
Cuánta crueldad... guarda el destino... ¡cuánta!!!
Como un cristal, parece que fuese a estallar,
mi herido corazón... y no hay respuestas,
en un cielo indiferente y sin estrellas...
sólo silencios... sólo ausencias... oscuridad total,
solo algún que otro brillo de una estrella que cae,
sola y lastimada, explota y parte a ninguna parte,
sólo se va... solo se ausenta de un cielo sin respuestas,
Nancy Johanson
25 de dic.2011.-
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