A veces vamos arrastrando
las tripas al viento...
vivimos... ¡tiempos violentos!...
Absurdos enfrentamientos
donde pintan nuestras caras,
con sangre y sufrimiento...
y enfrentamos poderosos,
¡”Nos” los guerreros del tiempo!
con las manos desarmadas...
creyendo, en inútiles sueños,
¿Cuando ganamos batallas??...
Olvidamos, “esa almohada”
, ¡desolada! Inundada
de gruesas lágrimas, que traga,
“el angurriento tormento”
II
Y nos hincamos humildes,
ante dioses silenciosos,
y rezamos a “Parir”....
evangelios mentirosos
¡Es nuestro tiempo!...
de padecer obedientes,
¡mentiras y argumentos!!
III
“Nos resignamos perdidos”
Desde el centro del poder
nos señalan con un dedo,
Para que “Un César” decida
¡donde apuntan sus deseos!!....
¡Vaya! ¡Qué juego siniestro!!!
Nuestros sicarios del miedo,
¡Abusando privilegios!!
Desenfundan, “mil talentos”,
Asesinan nuestros derechos,
Haciendo rodar los dados,
sobre ¡el roto planisferio!
Y en sorteos arreglados...
deciden nuevos entierros.
¡Más hoy a nacido un niño!...
¡Cuánta alegría! Cuánto misterio
que coincidencia recurrente,
cada vez que la tierra enferma,
nace un niño omnipotente.
Ester Elena Johanson...
18/12/2012.-
las tripas al viento...
vivimos... ¡tiempos violentos!...
Absurdos enfrentamientos
donde pintan nuestras caras,
con sangre y sufrimiento...
y enfrentamos poderosos,
¡”Nos” los guerreros del tiempo!
con las manos desarmadas...
creyendo, en inútiles sueños,
¿Cuando ganamos batallas??...
Olvidamos, “esa almohada”
, ¡desolada! Inundada
de gruesas lágrimas, que traga,
“el angurriento tormento”
II
Y nos hincamos humildes,
ante dioses silenciosos,
y rezamos a “Parir”....
evangelios mentirosos
¡Es nuestro tiempo!...
de padecer obedientes,
¡mentiras y argumentos!!
III
“Nos resignamos perdidos”
Desde el centro del poder
nos señalan con un dedo,
Para que “Un César” decida
¡donde apuntan sus deseos!!....
¡Vaya! ¡Qué juego siniestro!!!
Nuestros sicarios del miedo,
¡Abusando privilegios!!
Desenfundan, “mil talentos”,
Asesinan nuestros derechos,
Haciendo rodar los dados,
sobre ¡el roto planisferio!
Y en sorteos arreglados...
deciden nuevos entierros.
¡Más hoy a nacido un niño!...
¡Cuánta alegría! Cuánto misterio
que coincidencia recurrente,
cada vez que la tierra enferma,
nace un niño omnipotente.
Ester Elena Johanson...
18/12/2012.-

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