Sola de vos te recorro,
en los tristes recovecos
de mi perdida memoria.
Anodino, te recuerdo.
Y abrazada por la luna,
Te borro...¡Ya no te añoro!...
Tu ausencia es sin retorno,
Y mi solitario rincón
riego, con llanto sin odio.
No le entrego a tu sombra,
mi maldita devoción.
Ya no abrazo tu retrato,
manchado de gris historia.
Desvestido por el tiempo,
duermes un sueño sin gloria,
Anclado en tu destierro,
vives un credo sin Dios.
En tus altares de recelos,
¡Ya no hay flores, ni deseos!.
¡Que cosa absurda el amor!
De un plumazo se suicida,
se fuga de la memoria.
Fuíste cierto, ¡verdadero!
mas hoy...eres absurdo velo,
de mentirosas historias.
Muerto estas,
Pero que ¡muy muerto!,
Nadie en tu tumba te llora;
Y no te recuerda, ni el viento.
Ester Elena Johanson.-
14/ 04/2013.-

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