Tengo un ángel, que conmigo,
tararea la Traviata, que ata, desata
notas desde el: “ ¡esto, me mata!!!”
Él viaja desde la primera nota,
Él me desinforma, me distrofia…
es un ángel, ni rubio, ni uniforme
es apenas, un deforme,
con un alma enorme.
Que se esconde de la palabra, “infinito”.
¡Sabe describirme a Dios!!
me cuenta, me informa, me lo plantea,
“Como un disconforme”…
que sólo espera de “nos”, la devoción,
y que desespera de rabia, al descubrirnos
¡tan terrenales y llenos de ignorancia!!.
Con mi ángel a veces, jugamos…
a ser perfectos. ¡Seres humanos!!
Él siempre, abandona primero….
es que, según me explica,
él no puede, ni debe, ser un medio entero…
¡Por qué serlo, lo dejaría sin cielo!!!
Ester Elena Johanson.-
17 de Marzo… 2014.-
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