sábado, 12 de noviembre de 2011

Delfines Rosados



Es el murmullo que llama,
¡Despierta todo el jardín!!
Ya las rosas inflamadas...
Perfuman amor sutil...
Ya las rosas, asombradas,
Enderezan su pereza...
Y mirando con fijeza...
¡Miran dos sombras, rosadas!!!
Tuercen curiosas miradas,
Y entre ellas secretean...
- ¡hay dos extraños en casa...!
- ¡dos ángeles nos han prestado!
Murmura la rosa rosada...
- no, los ángeles son hermosos,
Y estos, son ¡gordos curiosos!...
Un gladiolo avispado...
Con cara de saberlo todo,
Les dice con aire sabihondo...
- ¡Son dos delfines señoras!...
II
La  mariposa gentil...
Acercándose a un delfín...
Con aire de realeza...
Al delfín gordo, a su derecha,
Con aires de reina y dueña,
Les demanda con soberbia:
¿Qué hace usted aquí???
III
El jardín se ha llenado,
De pájaros enojados
Que gritan, ¡auxilio!, ¡auxilio!...
Los jazmines se han cerrado...
Y guardado su perfume,
Y una  tortuga cobarde...
Simulándose una piedra...
Escondida en una hiedra...
¡Hace mutis por el foro!...
III
Ríen a carcajadas los delfines.
Las rosas,  rezan plegarias...
Las mariposas se muestran,
¡Como defensa armada...!
Las tortugas huyen prestas,
Y los pájaros comentan...
Los gladiolos, "jueces cautos",
Observan, ¡sin juzgar nada!
IV
Las hormigas, han salido,
Ya en el centro del jardín,
Amenazan con la huelga,
Hacen ruidos con antenas,
Cortan el paso al que pasa
V
Entretanto los delfines
Desde su mundo rosado,
¡No dan una explicación!...
Sacan de galera extraña,
¡Título de propietarios!...
El jardín, ahora es de ellos,
Al poder de los humanos...
Buen dinero han pagado.
VI
Ya las flores desesperan...
Las rosas, se han desmayado,
Los gladiolos  se han armado,
Listos para la guerra...
Las tortugas, ni se inmutan,
Y las hormigas disputan...
Mas un rosado delfín,
Con una sonrisa idiota,
En el centro del jardín,
Ha plantado una bandera...
VII
Con discurso bien armado,
Dice el rosado  delfín...
Hermanas, hermanos,
Es inútil resistir
De nada sirve rebelarse...
¡Somos los dueños aquí!!!
¡Llora ya la rosa roja!...
Los juncos están de duelo,
Los sapos  no dicen nada,
Las hormigas, rinden sus armas...
Los pájaros emprenden vuelo.
VIII
El criado sirve el té...
Acomodando el mantel,
¡Ya se sienta la señora!
Su marido... le sonríe,
El delfín rosado y gordo,
Palmeando a su socio rosa,
Levantan con alegría....
Las tazas de porcelana,
Y al unísono declaman,
Brindemos por la historia,
¡Ya es nuestro éste jardín!!!
IX
Entretanto...entre las flores,
Un clavel se ha suicidado...
Una carta ha dejado,
Que es leído en ceremonia,
¡Sin libertad... no se vivir!...
Encabeza el testimonio,
No hay dinero en esta tierra
Que justifique el presidio...
Y perder nuestro jardín...
¡Nos convierte en cautivos!...
Nosotros somos los dueños
De terrestre territorio...
Y estos invasores vienen
Con su sonrisa meliflua,
A  robarnos nuestra vida...
Y a apropiarse indebido,
Lo que nuestro siempre ha sido,
¡Adiós queridos amigos!
Prefiero libre morir...
A vivir esclavo siempre.
X
De manera misteriosa,
Murió el jardín esa noche...
Las rosas ya no eran rojas,
Las mariposas dormían,
Entre los juncos y sapos...
Los gladiolos abrazados...
Formando un redondo ramo,
Lucían cual una corona...
Y las hormigas formaban
Una alfombra de dolor...
El clavel había dejado,
Una última lección....
¡Que el jardín recogió!
Es feliz el hombre libre,
Una flor,  o una alondra,
Una rosa, una hormiga...
Una bella mariposa...
Porque nadie sobrevive,
Si  la alegría le roba...
Nancy Johansson.-
11.11.11

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