viernes, 6 de enero de 2012

EL CARNICERO Y SUS CRIAS


Agitada Judea... ¡no dejó, madre sin miedo!
bajo pañuelos de seda, dormían niños del cielo,
los soldados invadían, las viviendas del amor,
donde los bebes dormían...sueños de Paz y color,
Entre tanta ignominia... ¡la justica era ausente!
ya caían inocentes, bajo cuchillas malditas,
Herodes buscaba un Dios, en un bebe que naciese,
de la forma que quisiese, ¡más que fuese diferente!
Era privilegio divino, jugar con el asesino...
pues ya en vientre protegido, ¡Jesús había partido!!...
ya bajo un fiel lucero, mañanero y eficiente,
escondió, en un pesebre, a nuestro niño elegido.
Veinte siglos han pasado, y sigue Herodes vigente...
El hombre duerme en su tumba... sus soldados...
también duermen, ¡el triste y solitario
sueño final de la muerte!... Más, ¡nada ha terminado!...
¡Aún nuestros niños mueren!!... múltiples asesinos,
que son émulos del odio, de nuestro Herodes presente.
En cuanto a nuestra historia, los bienes que nos legó...
"Una iglesia millonaria con un Herodes a cuestas,
un Pilatos, Un San Judas... Un San Pedro,... un  San Juan,
y de sus Papas, ¡no hablemos!... impecables comerciantes
expertos en  facturar. Ciegos e indiferentes.
Y en la Sixtina conviven, un Herodes lanza fina,
con la mentira mundial.... Mientras África agoniza...
la pobreza es total, en todos los continentes,
el hambre y la injusticia, es generalizada mal...
Nada es hoy diferente, ¡todo, exactamente igual!!!
Un mundo que a tumbos se mueve,
mientras la muerte...lo envuelve, y
En triste danza ritual, millones de niños perecen.

Ester Elena Johanson.-
Nancy.-

No hay comentarios.: