Silba feroz el rudo viento...
El polvo del camino se levanta,
¡Y como un látigo se ensaña!
sobre su rostro curtido...
Dejando huellas mezcladas...
de sangre, tierra y lágrimas,
Nada detiene su llanto...
que en desatada carrera de espanto,
¡Va entre la polvareda!..
A las riendas, bien sujeto,
La luna entre las nubes, mientras...
espía... su infinita desesperanza.
II
A su cortina de lagrimas,
el hombre da un manotazo
¡Creé, haber visto a su alma!!!
Huyendo por el ocaso,
¡Aprieta fuerte las espuelas!
Al zaino... Da un latigazo,
Raudo, ya parte el caballo,
"En su montura va el hombre...
Que hizo un trato con el diablo"
III
El, le dió a Satanás...
¡A cambio de sus favores!,
"El alma", Por un amor...
Que habiéndolo traicionado,
¡Así...Vacio y quebrado!!!
Por otro hombre, lo dejó.
Desde entonces su sombra,
Cruzando va por los campos,
¡Va dando gritos feroces!!!
Demandando a sus traidores.
IV
Cuentan las voces del monte,
Que el hombre, que la enamoró...
que le robo su querer,
¡Era el mismísimo Lucifer!!!
V
¡Cabalgando en la noche se ven...
tres enloquecidos potros!...
¡Dos van, por delante, briosos...
otro corre, por detrás cual loco!...
Y a contraluz de la noche,
cuentan las gentes del monte...
Que como un rayo, en el cielo,
sobre el potro, ¡que va solo!...
Se ve un machete brillar...
Y dando complicidad...
a tanta traición, tanto duelo,
tiembla la noche en un trueno...
como un rugido animal...
Y quizás por empatía...
rompe la noche a llorar.
Ester Elena Johanson.-
Nancy .Prop.I.Prot.
30/06/2011.-
El polvo del camino se levanta,
¡Y como un látigo se ensaña!
sobre su rostro curtido...
Dejando huellas mezcladas...
de sangre, tierra y lágrimas,
Nada detiene su llanto...
que en desatada carrera de espanto,
¡Va entre la polvareda!..
A las riendas, bien sujeto,
La luna entre las nubes, mientras...
espía... su infinita desesperanza.
II
A su cortina de lagrimas,
el hombre da un manotazo
¡Creé, haber visto a su alma!!!
Huyendo por el ocaso,
¡Aprieta fuerte las espuelas!
Al zaino... Da un latigazo,
Raudo, ya parte el caballo,
"En su montura va el hombre...
Que hizo un trato con el diablo"
III
El, le dió a Satanás...
¡A cambio de sus favores!,
"El alma", Por un amor...
Que habiéndolo traicionado,
¡Así...Vacio y quebrado!!!
Por otro hombre, lo dejó.
Desde entonces su sombra,
Cruzando va por los campos,
¡Va dando gritos feroces!!!
Demandando a sus traidores.
IV
Cuentan las voces del monte,
Que el hombre, que la enamoró...
que le robo su querer,
¡Era el mismísimo Lucifer!!!
V
¡Cabalgando en la noche se ven...
tres enloquecidos potros!...
¡Dos van, por delante, briosos...
otro corre, por detrás cual loco!...
Y a contraluz de la noche,
cuentan las gentes del monte...
Que como un rayo, en el cielo,
sobre el potro, ¡que va solo!...
Se ve un machete brillar...
Y dando complicidad...
a tanta traición, tanto duelo,
tiembla la noche en un trueno...
como un rugido animal...
Y quizás por empatía...
rompe la noche a llorar.
Ester Elena Johanson.-
Nancy .Prop.I.Prot.
30/06/2011.-
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