¿Donde se fue la alegría???
Silenciosa... cabizbaja,
un día se marchó
quizás, enamorada,
de algún otro sol,
¡nunca dijo adiós,
solo partió!! Escondida,
y dejó una lluvia húmeda
bañando lánguidas flores,
donando piedras al alma,
que desoladas, lloran cada día.
¡Ella era, algarabía, luz, melodía!!!
Los jardines con el alba,
húmedos de perlado rociaron,
la esperaban ansiosos,
envueltos en bellas sinfonías,
que despertaban... cantando,
con un concierto de pájaros,
al mismísimo sol, ¡aun dormido!!...
Hoy... ya el jardín, no es el mismo,
tampoco las aves... ¡tampoco mi vida!
sus trinos, en el destierro descansan,
en una niebla gris, de lagrimas saladas,
es un paisaje, vestido de desesperanza.
Alguien determinó este castigo,
quizás por desamor, o descuido,
el hombre mismo, selló su destino...
Tal vez en un sucio viento llegó,
este desamor que ahoga los sentidos,
quizás... fue el cansancio de un Dios,
que se dió por vencido y renunció,
Pero la realidad es una sola...
la alegría, las razones de reír,
las ganas de vivir, han partido,
y en este páramo absurdo,
sin felicidad, ni esperanzas...
solo las tristezas, danzan,
la música del rudo castigo,
terrible látigo continuo...
que nos llena de frio...
que nos condena a un incierto,
y cruel destino....
Ester Elena Johanson.-
Nancy.- 07/05/2012.-
Silenciosa... cabizbaja,
un día se marchó
quizás, enamorada,
de algún otro sol,
¡nunca dijo adiós,
solo partió!! Escondida,
y dejó una lluvia húmeda
bañando lánguidas flores,
donando piedras al alma,
que desoladas, lloran cada día.
¡Ella era, algarabía, luz, melodía!!!
Los jardines con el alba,
húmedos de perlado rociaron,
la esperaban ansiosos,
envueltos en bellas sinfonías,
que despertaban... cantando,
con un concierto de pájaros,
al mismísimo sol, ¡aun dormido!!...
Hoy... ya el jardín, no es el mismo,
tampoco las aves... ¡tampoco mi vida!
sus trinos, en el destierro descansan,
en una niebla gris, de lagrimas saladas,
es un paisaje, vestido de desesperanza.
Alguien determinó este castigo,
quizás por desamor, o descuido,
el hombre mismo, selló su destino...
Tal vez en un sucio viento llegó,
este desamor que ahoga los sentidos,
quizás... fue el cansancio de un Dios,
que se dió por vencido y renunció,
Pero la realidad es una sola...
la alegría, las razones de reír,
las ganas de vivir, han partido,
y en este páramo absurdo,
sin felicidad, ni esperanzas...
solo las tristezas, danzan,
la música del rudo castigo,
terrible látigo continuo...
que nos llena de frio...
que nos condena a un incierto,
y cruel destino....
Ester Elena Johanson.-
Nancy.- 07/05/2012.-
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