En la noche de tu locura, ¡alimento!
mi búsqueda, mi premura...
Es un espejo ciego, en donde reflejo,
mis anhelos de cordura...
Y talla la luna su miedo, con el cincel,
del preso... ¡Esta la celda infecta,
marcada, en su pared de yeso....
con las marcas del desconsuelo!!....
Y... ¡avanzan los momentos!!!...
Y sus soldados del tiempo, fracasan,
contra el enfrentamiento vacío de la nada.
II
Mudas, las armas descansan,
La metralla ¡no ametralla!
las flechas, se fueron con el viento,
y las lágrimas, “no corren raudas”.
Sobre mi rostro estatua... La parca.
La parca… ¡La Parca aguarda!
¡Brilla siniestra! detrás de su mirada,
una loca carcajada. En sus dedos,
Una suma... ¡La fatal suma, mal dictada!!
Y en su voz atormentada, suena un grito,
¡Es un torpe aullido gélido!!...
¡Abrid las puertas del infierno!!!
Abrirlas.... ¡qué os lo ordeno!!
Que otro crédulo avanza....
No logró ser, ¡ni ser recuerdo!!!...
Ester Elena Johanson.-
28/10/2012.-
mi búsqueda, mi premura...
Es un espejo ciego, en donde reflejo,
mis anhelos de cordura...
Y talla la luna su miedo, con el cincel,
del preso... ¡Esta la celda infecta,
marcada, en su pared de yeso....
con las marcas del desconsuelo!!....
Y... ¡avanzan los momentos!!!...
Y sus soldados del tiempo, fracasan,
contra el enfrentamiento vacío de la nada.
II
Mudas, las armas descansan,
La metralla ¡no ametralla!
las flechas, se fueron con el viento,
y las lágrimas, “no corren raudas”.
Sobre mi rostro estatua... La parca.
La parca… ¡La Parca aguarda!
¡Brilla siniestra! detrás de su mirada,
una loca carcajada. En sus dedos,
Una suma... ¡La fatal suma, mal dictada!!
Y en su voz atormentada, suena un grito,
¡Es un torpe aullido gélido!!...
¡Abrid las puertas del infierno!!!
Abrirlas.... ¡qué os lo ordeno!!
Que otro crédulo avanza....
No logró ser, ¡ni ser recuerdo!!!...
Ester Elena Johanson.-
28/10/2012.-

No hay comentarios.:
Publicar un comentario