Y arrastra mi alma, la maldita obertura,
arrasan los cañones, mi única cordura,...
suenan los tambores su extraña locura….
y caen los hombres, y cae la razón,
muere el sol, y muere la luna...
los violines …ya suenan a réquiem,....
y vuelan las campanas, tañen a la muerte,
Apilados los muertos, ya no miran al cielo
todo es, enorme suma, de eternos agujeros.
Se disfrazan las lágrimas de furtivas fuentes
el mundo ha perdido- sus refugios seguros….
y somos todos conejos escapando ,
en la estepa….de lo incierto
en el confín del ¿Cuando???
¿Recibiremos respuestas,
en el final de esta espera?
Ester Elena Johanson
10 / Octubre/ 2013,-
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