Quiso el viento acercar tu perfume en su soplo,
y convertirlo en sublime respiración en vuelo,
construyendo presuroso. ¡mi alocado ensueño!
volviéndose frescor y anhelo, al respirarte hondo,
Para mi hastío, de pulmones desgastados,
Fue, tocar el cielo,
¡Tratando de salvarse del profundo frío!
Mi corazón.
Mas nada en este mundo es, ilusión ni delirio,
Los espinos enderezan sus puñales buscando pechos,
donde clavar con dolor, ¡su terrible, asesino aguijón!!…
Y partió el viento montando su tormenta de odio,
y tú montaste en el, con rumbo desconocido,
y en la orilla de la congoja, vencido se quedó,
¡Un amor no nacido! sin saber qué hacer con su pena...
le crecio el olvido, como la enredadera trepadora.
del muro de los vencidos,
Tu volando con el viento,
y yo perdida en mi precipicio,
¿por qué? Porque, ¡ Nunca fuimos!!!
Ester Elena Johanson.-
2 de nov.2013.-
No hay comentarios.:
Publicar un comentario