Descalza, angustiada, he buscado,
por cada rincón de la casa,
Mire en los baúles, en arcones,
en arcadas, bajo las sábanas,
¡pero nada!
El tiempo ¡No estaba !!!
El reloj solo miraba...
Su casual mirada… ¡No juzgaba!
II
La heladera, enfriaba un dolor,
congelado por el hielo del horror,
¡Audaz, intenté saber!!!
Más el tiempo… indiferente,
me ignoró displicente,
Duro, el reloj azuzó a la venganza,
Y cruelmente, lo derritió.
III
Se deslizó valiente, un recuerdo,
y dijo, Señores. yo soy el nexo…
Entre el ayer y el presente…
Más una lágrima rodó exigiendo,
ser considerada invitada…
en esta fiesta de la nada,
de tristezas incontroladas.
En un minuto siniestro,
un corazón, ¡explotó !!…
dejando tanta torpeza,
discutiendo la sinrazón…
Y cayó el telón de una fiesta,
¡Que nunca a fiesta llegó!!!
Mustias coronas de flores,
adornan el tonto intento…
de querer entender el tiempo…
Solo un hedor cadavérico,
de incontrolada inquietud,
nos invade el pensamiento;
Un viejo olor a misterio…
bajo cruces de oscura piedra,
juegan a ser respuesta…
o tal vez, “ son burla expresa”…
de algo que jamás sabremos…..
Ester Elena Johanson.-
8 de Nov.de 2013.-
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