Bailan las mascaras, la danza del aturdimiento,
sus cuerpos danzan, vaciaron sus mentes...
sobre la roja alfombra del penitente...
las dejaron colgadas de la muerte...
sus cuerpos doblados, en ritmos estridentes,
transitan en busca del pecado...
ocultan sus búsquedas inexistentes, ¡mueren!
Autómatas de un universo descastado...
títeres en los hilos de la sospecha...
Solo viven sus huesos sacudidos, enviciados,
presos de sus robóticos cerebros;
La música se desliza, descalza y sin presente.
Zombis, esqueléticos caminantes culpables,
van de uno a otro lado, del sonido decadente
¡que aturde sus espíritus ausentes!...malvados,
Ruido que los convierte en soldados...
de un ejército sin códigos, ni presente.
Sociedad estúpida y carente...
nada buscan, nada quieren....
¡nada defienden!... solo aman la basura,
Son esfinges desnudas, escondidas...
de la verdad que ignoran egoístas...
Maniquíes de un mundo incomprensible,
solo son mariposas muriendo estúpidamente,
acercándose demasiado a la luz asesina...
Marionetas suicidas, muñecos de trapo,
abandonados e indiferentes... hedonistas
de barro... vestidos de brillos, indiferentes,
epilépticos saturados de muerte.
Esta es la calaña de seres, inútiles,
de nuestro presente, cadáveres...
de un futuro que se levanta en ciernes.
Ester Elena Johanson.-
Nancy.-
3/1/2012.-
1 comentario:
Muy buena me encantó
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