Llevaba ya, aproximadamente dos horas,caminando automáticamente, y a estas alturas, ya no estaba seguro de encontrarse en Buenos Aires, Londres o París, ni tampoco podía segurar, si aún pertenecía a este mundo o había pasado sin notarlo a alguna otra dimensión.
Si alguna persona en ese instante, le frenaba en su agitada caminata, y de sopetón le lanzaba; Eh... Ud. No tiene su cabeza, él, estaba seguro que le agradecería cortésmente y seguiría su camino; y sabría que le estaba diciendo la verdad. ¡Tal era la sensación extraña que lo embargaba!
Como las calles estaban desiertas, desechó esa posibilidad, pero por las dudas, llevó sus manos hasta el lugar que ocupaba su cabeza... ¡Respiró aliviado, allí estaba, erguida sobre sus hombros!!
Apuró el paso, lamentando haberse encaminado por esa calle suburbana, tan abandonada, no había por los alrededores ni un solo trozo de vidrio, una vidriera o algún espejo donde mirarse.
Se exigió más rapidez, enfilando con rabia hacía el centro de la ciudad, su mente lo fue llevando a desmenuzar en detalle, su discusión con Alicia.
Estaban en la sala, tomando un sabroso café, paladeando aún el magnífico sabor de esos ñoquis magistrales, cuando él, por decir algo... preguntó...
- ¿Che, Alicia, vos crees en la magia?...
- ¿Que, lo decís por eso de comer ñoquis los días veintinueve??
- No, lo digo en general... si crees que existen poderes, buenos y malos...
En la brujería...
Ella, muy seria, lo había encarado misteriosa, casi agresiva...
- ¡Mirá Roberto, “ese”... es un tema que yo no quiero tocar!... así que por favor no insistas en el.
El...obcecado y estúpido, solo atinó a decir, - ¿Que, te da miedo??...
-No. pero jamás y no me preguntes porqué...Quise saber...
- Y por toda respuesta contestó... - ¡Si me da miedo!!...
-Pero nena, vos tenes que asumir, que algo existe...”Que las hay” las “Hay”
-Cambiemos de tema, te lo suplico, ¡Fin de la conversación!...
El, como siempre, “Idiota insigne”... sólo por quedarse con la última palabra, acotó... - ¡Quizás te causa temor, porque presentís que tenes poderes!!...
El rostro de Alicia, normalmente de un bellísimo bronce dorado, palideció intensamente y casi tartamudeando, visiblemente muy alterada, contestó:
-¡Termina con esta conversación o te vas!!!
¡Ah no!... No iba a permitirle que lo increpara así... no a él... ¡Nadie lo mandaba a callar y menos una mujer!! Así que con su mejor cara de odio le retrucó: - ¡Sos una imbécil, en el fondo no sos otra cosa que una gran cobarde!!
Ella conteniendo su rabia, replicó: - Roberto, no me obligues, tus insultos me ponen fuera de mí... ¡No me obligues!!
Llevándose, como era su naturaleza, la palabra final en aquella discusión, en un acto absolutamente teatral, tomando el picaporte de la puerta con desdén, dejándose llevar por una dignidad
innecesaria, gritándole como un loco... Dijo su última frase ¿Porqué no te vas a la mierda?... y descendió la escalera... lentamente, rogando internamente que ella se asomará y lo llamase.
Ella...si se asomó... pero fue para decirle con frio desdén...
- ¡Desaparecé Imbécil!!!
Un traspié, lo trajo nuevamente a la realidad...
miró a su alrededor, y notó con cierta tranquilidad, que doscientos metros más
y llegaría al centro. Allí se repondría de esa inquietud, ese miedo que desde hacía dos horas lo
venía torturando.
Corrió desesperadamente esas dos últimas cuadras, su corazón comenzaba a latirle como un caballo desbocado, que él, daba por descontado, que de seguir así terminaría en un infarto.
Allí, frente a sí, tenía una enorme y maravillosa vidriera, gigantescos vidrios brillantes, espejados, lo retaban a tener valor, de espaldas a la vidriera cadalso, busco coraje en cada rincón de su alma, con los puños apretados, sangrantes sus manos dentro de los bolsillos,
¡ Y... así, resignado, giró enfrentando el espejado cristal, y lentamente...
levantó la cabeza... Una imagen fue lo que lo mató. En el vidrio, un tipo igual a él, ya casi sin cabeza y con apenas los bordes de los hombros, estaba desapareciendo mientras caía...
Ester
Elena Johanson.-
Nancy.-
31/03/2012.-

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