de la ilusión de un niño,
perdida, en un cielo infinito,
que oscureció repentino.
Sé de los duros caminos...
que circundan laberintos,
sé... que avanzar es lo mío
y que huir, es un desatino...
Mas mis sueños he perdido
escaparon con mis fuerzas...
solo me quedó un desierto
tachonado con olvidos
Nada ya, es como ha sido,
la alegría se ha dormido,
abraza al dragón del castigo
y en su boca vive el fuego
que me quema en el martirio.
Ester Elena Johanson.-
Nancy.-
22/04/2012.-

No hay comentarios.:
Publicar un comentario