Me detuve una tarde, frente a una flor,
y me dije, que bella quedaría en mi jarrón,
al llegar a mi casa llena de alegría,
la flor acomodé entre cristales y agua fina,
¡Mas allí aprendí, mi primera lección!!!
Vi morir la flor, destrozada de melancolía.
Cierto día, vi cruzarse ante mí, un colibrí,
empecinada quise tenerlo para mi...
puse tramperas, busque mil formas,
de que el bello colibrí me perteneciera,
y cuando al fin, lo tuve para mi...
lo vi morir de locura y tristeza....
Quise tener para mi vida, lo mejor,
todo aquello que significaba confort...
mas un día, tome conciencia, que,
ya mis horas no eran mías...
obtener dinero, para tal sinrazón,
casi me cuesta la vida... Y supe...
Por fin... que el poseer, EL poder...
no son sinónimo de alegría,
es esclavitud... es prisión ... para,
cada uno de tus días...y hoy...
sé, lo que la felicidad significa,
es...ser humilde en tus antojos,
es...contemplar la belleza con tus ojos,
ser el dueño de todos los gorjeos,
de los pájaros de los jardines,
el dueño de las flores que sonríen,
desde los rosales ajenos...
disfrutar de lo hermoso del universo,
eso es ser feliz... ni esclavo de tus deseos,
ni prisionero de tus excesos...
la felicidad habita en todo aquello que tengo,
y lo que no tengo, no lo necesito,
nada me esclaviza... ¡nada me hace su trofeo!!!
Ester Elena Johanson.-
Nancy.-
08/04/2012.-

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