Ven aquí, Señor, siéntate conmigo...
Juguemos a que tu eres mi amigo,
Que tu puedes decidir ¡magnánimo!
los si o los no" de todos los niños...
Tú eres el dueño, del amor divino,
Tú eres el propietario del castigo...
y sólo tú, castigaras los indignos,
¡Juguemos a decidir lo mejor!!...
¿Elegimos el amor? ¿Juegas conmigo?
Demos al mundo el más bello color...
que sean felices todos los niños...
que puedan jugar sin miedos...
que el hombre, no sea ¡aterrador!
Que en sus mesas sobre el alimento,
que no se amoraten de frio,
ni sus manos, ni sus piececitos...
que sus caritas se llenen de risas,
y de cariño... sus frágiles vidas...
Soñemos Señor... ¡Querido!!!
¡Que las calles, nunca les sirvan,
de almohada, ni de frazada el frio!!
Tu eres el dueño, de sus destinos,
haz sus caminos, libres de espinos,
Haz por ellos "todo" amigo mío...
ya es tiempo de torcer caminos.
Que los culpables de abuso,
que los responsables del duelo,
paguen castigo eterno, ¡malditos!
¡Tanta maldad, tanto desatino!!!
Lleva el mundo... tantos siglos...
padeciendo infinidad de cretinos.
Ester Elena Johanson.-
Nancy.-
20/04/2012.-
No hay comentarios.:
Publicar un comentario